Rumiar un alimento es el acto de regurgitar y traerlo de vuelta a la boca desde el estómago para volver a masticarlo. Esta acción en los seres humanos no tiene ningún tipo de función nutritiva y, de hecho, se considera una enfermedad.

Pero la rumiación no solamente ocurre en nuestro cuerpo. También, y de forma más frecuente, ocurre en nuestra mente. La rumiación de los pensamientos y la preocupación excesiva nos impiden disfrutar.

Precisamente de esto quiero hablarte en el artículo de hoy. Veremos cómo este tipo de acciones pueden limitar tu capacidad para disfrutar de la vida y de todo lo bueno que esta tiene que ofrecerte. ¡Sigue leyendo para saber cómo evitar esa rumiación!

¿Qué es rumiar los pensamientos?

Quizás te estés preguntando qué es exactamente eso de rumiar los pensamientos. Concretamente, se trata de quedarnos enganchados a una idea que no desaparece y que, además, es negativa y, por lo tanto, nos produce malestar.

Debido a su propia naturaleza, los pensamientos son dinámicos y cambian de manera constante. Sin embargo, cuando nos quedamos atascados en una única idea que no para de rondar nuestra cabeza, podemos encontrarnos en un bucle.

Este bucle es tremendamente negativo ya que, generalmente, no solemos rumiar pensamientos positivos. Lo habitual es tener este tipo de bucles con ideas que nos causan ansiedad y pesadumbre.

Sin duda, el hecho de rumiar los pensamientos nos impide disfrutar de la vida. Pero, ¿cómo podemos evitarlo?

Cómo evitar ser un regurgitador de ideas

Existen diferentes maneras de evitar la rumiación de ideas. Aunque es un proceso que requiere tiempo, conseguir eliminarlo merece la pena, y mucho. Veamos algunos aspectos que debes tener en cuenta si eres un regurgitador de pensamientos negativos y quieres dejar de serlo.

1. Disminuye las preocupaciones

La principal forma de eliminar las preocupaciones en un momento dado es decirte a ti mismo que vas a atender dicha preocupación en otro momento. “Mañana me preocuparé por esto”.

Aunque pueda parecer una mala solución; ya que no elimina el problema, sino que lo aplaza, te permite disfrutar del tiempo que te quede entre el presente y ese futuro de la preocupación.

Además, verás que poco a poco, haciendo este ejercicio, lograrás olvidarte de muchas de esas preocupaciones, disminuyendo la influencia negativa que ejercen en tu vida.

2. Busca maneras de relajarte

Buscar maneras de relajarte como dar largos paseos para que las ideas fluyan, te ayudará a dejar de pensar siempre en lo mismo. Te permitirá abrir la mente a otros pensamientos y eliminarás la rumiación.

3. Elimina la costumbre de ponerse en lo peor

Tenemos la mala costumbre de “ponernos en lo peor” para llevarnos una agradable sorpresa si todo sale bien. Pero esto, en la mayoría de casos, no tiene ningún tipo de aplicación práctica positiva. Solamente nos ayuda a estar preocupados por un futuro que, generalmente, nunca ocurre.

4. Bloquea los pensamientos limitantes

Los pensamientos limitantes o negativos no te ayudan a ser feliz. Cuando aparezca uno en tu mente, en vez de darle rienda suelta, bloquéalo y trata de pensar cuanto antes en otra cosa. Poco a poco, verás cómo ese pensamiento desaparece de tu mente.

Siguiendo estos pasos, podrás luchar contra la rumiación y la preocupación excesiva, que te impide disfrutar de la vida y ser realmente feliz. Además, sin duda, la ayuda de un profesional de la psicología te vendrá muy bien durante todo este proceso.

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